La gente de Iván: Levy Bolsonaro

La primera entrada de esta sección que aún no es sección se la dedicaré a Levy. Su apellido no es Bolsonaro pero pronto descubriréis por qué.

Levy fue una de las primeras personas que me dirigió la palabra en el hostal de Buenos Aires. Se ofreció a cocinar y luego pagar a escote. La verdad que tenía otros planes pero acepté para poder tener una comida y compartir puntos de vista.

Levy demostró ser un superviviente. No sólo por hacer unas cuentas ‘muy ventajosas’ a la hora de dividir los casos sino por si polifacética vida laboral. En la comida insistió en beber vino en copa. Beber vino de otra manera sería desperdiciarlo. Yo intenté no mostrar mi incredulidad. Después nos estuvo dando iba clase magistral ya que resultó que el bueno de Levy era sumiller. Estuvimos apreciando aromas y sabores en copas de diferentes tipos. Yo intenté mantener el tipo porque la actuación era soberbia para intentar pasar por vino una botella de tinto muy fría y de menos de un euro. Se le bajó un poco el moco cuando le dije que en mi familia teníamos viñedos. Oye si él es sumiller yo puedo ser Angela Channing.

Resultó que Levy vivía en el hostal. Para mí es difícil concebir por qué una persona vive en un hostal pero estoy viendo que es algo más habitual de lo esperable. Al ser un autóctono se sabía todos los trucos como el de ir cogiendo la comida de los huéspedes que se iban yendo. En una de esas tuvo un problema, otra lugareña, que podríamos calificar de ‘excéntrica’, le acusó de de haberle robado el vino. No es que fuera su vino pero decía que la alemana que pagó por él se lo había dejado en herencia. En vez de tener una conversación como adultos esperable de gente de más de cuarenta años fue a recepción como el que se chiva al profe de que ‘Levy roba’. La versión de Levy difería, decía que ese vino llevaba semanas ahí y que cuando las chicas de la limpieza lo iban a tirar les dijo que lo guardasen para cocinar. Además la botella tenía escrito la palabra FREE. Eso debería ser una pista pero Sherlock de hubiera dado cuenta, al igual que el Sargento Bolilla, que Levy lo escribió a posteriori y que fue al supermercado a comprar la botella de 35 pesos (80 céntimos) para compensar. La señora ni siquiera quería el vino. Había dado un vino posiblemente picado que no era suyo a unos brasileños pero había conseguido su victoria de un euro en la batalla de 13 Fue del Percebe en que se transforman los hostales cuando la gente vive en ellos. La mentira tiene las patas muy cortas, más aún cuando 50 personas viven en 250 metros cuadrados.

Aquí sólo la introducción del personaje. A algunos les desconcertará mi narrativa errática otros ya estarán acostumbrados.

Un día en la terraza. Levy nos trató de explicar por qué realizó tantos esfuerzos en votar a Bolsonaro. Los demás le mirábamos perplejos. El desconocimiento nunca es buen compañero y me encontraba ante la oportunidad de aprender de primera mano alguien con argumentos para votar esta nueva ola de políticos de populismo de derechas. La verdad que desde mi punto de vista siempre me ha extrañado el apoyo que tienen entre las clases populares estos políticos que tienen en la agenda medidas muy favorables para grandes empresarios y alguna buena palabra para el currito de barrio.

La primera razón es de peso. La culpa de la peligrosidad de Brasil la tiene Lula. Lula promulgó una ley para desarmar a la población y limitar la tenencia de armas. Eso ha causado que ‘los malos’ que conservan las armas lo tengan más fácil porque ahora saben que la gente normal no va armada. Este razonamiento simplista puede tener muchos matices: ¿Era seguro Brasil antes de Lula? ¿Antes los criminales asesinaban primero ante el riesgo de ser tiroteados? ¿Pueden las buenas personas matar a sangre fría a un criminal? ¿Quién decide quién es un criminal y quién una buena persona?.

Segunda razón, el feminismo está acabando con la familia y por lo tanto con el país. Hay que acabar con las leyes de Dilma. Cuando las feministas fueron con las cifras de violencia contra la mujer y feminicidios en el país con las leyes firmadas en el Parlamento para combatirlas frente a Bolsonaro. Este les respondió enseñando su pistola que lleva siempre consigo: ‘los criminales no entienden de leyes, voy a dar un arma a cada mujer para que esté segura y eliminar todas esas leyes inservibles’. Está claro que cuando un violador va a perpetrar un crimen no piensa en los años de prisión así que si un sospechoso se acerca, le vuelas los sesos y punto.

Tercera razón, restaurar la pena de muerte y aumentar las penas de prisión. Indeseable bueno indeseable muerto. Aquí fue mi única intervención ya que quería que entendiese que él no decide quién es indeseable y en un par de conversaciones. Había sido inmigrante ilegal sin permiso de trabajo en Inglaterra, fumaba marihuana, había movido objetos de contrabando, … Aunque ‘nadie va a ir a la cárcel por eso’. Las leyes son iguales para todos. O al menos deberían en Filipinas puede que sí le condenanasen. Con una lectura un poco atenta alguien podría ver la incongruencia entre el punto dos y tres.

A estas alturas de la diatriba el resto de los escuchantes ya empezaron a intervenir mostrando sus puntos de vista. El Comandante, un ex piloto de las fuerzas aéreas argentinas que por razones también pasaba temporadas en el hostal, acabó abrazándole.

– No me toques, no me toques. Soy homófobo.

Aquí la cuarta razón.

Bolsonaro cumplió su palabra y firmó la ley que permite volver a portar armas. Esto demuestra que cumple. Ahora puede que continúe con todas sus medidas como privatizar el Amazonas y eliminar a los indios. Al fin y al cabo cumple. No sé qué será de sus votantes como Levy. Puede que en unos años dejé de vivir en un hostal en Argentina y se vuelva a Brasil a montar una empresa maderera en el Amazonas con su pistola en el cinturón.

Con esto no digo que no votes a Bolsonaro. Vota a quien quieras pero infórmate. La democracia es un sistema imperfecto vale lo mismo el voto de un premio Nobel que el de un político corrupto con derecho a sufragio. Votar es un ejercicio de responsabilidad. Vivimos en la época de la información así que es nuestra responsabilidad leer, informarnos y ser críticos. La democracia sólo será un sistema útil con ciudadanos críticos y educados. Si ellos quieren matar la educación en las escuelas para generar borregos habrá que educar lobos filósofos en casa porque ellos no son más que nosotros.

Ya que no tengo una foto de Levy para ilustrar el post, aquí una foto de ovejas en un ferry.

Vota a VOX, a la derecha, a la izquierda, al Partido animalista, mete una loncha de chorizo en el sobre pero sobre todo no dejes de ser crítico. Nuestros políticos no son más que un reflejo de nuestra sociedad así que si Brasil es homófobo puede que necesite políticos homófobos. Que disfruten lo votado sino siempre te quedará emigrar si tienes los medios y el pasaporte. Derecho a la vida y derecho a la inmigración.

Aquí una foto de borregos abandonando el ferry.

Emer estuvo dos años trabajando en eso Declaración de Marrakech.

2 comentarios sobre “La gente de Iván: Levy Bolsonaro

  1. ¿¿¿Haces algún casting previo a los personajes que te vas encontrando???

    Cuídate zagal! Abrazos!

    PS: Hay un borrego con cámara haciendo una foto al que fotografía a los borregos bajando del ferry…

    Me gusta

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