La gente de Iván: Elsa

Esta sección es para personas extraordinarias, en realidad yo no diría tanto, es más bien para historias extraordinarias. Bueno, bueno… Lo dejaré en una sección donde caben las historias humanas que sean fáciles de contar e interesantes de escuchar. Aquí una pequeña entrada sobre Elsa.

Elsa podría ser una chica normal, de hecho en cierto modo lo es. Ella creció con las historias de como su madre había viajado por el mundo, recorrido continentes y llenando páginas del pasaporte. Claro cuando era joven y ella aún no había nacido.

A los siete años su madre le preguntó:

– «¿Quieres dar la vuelta al mundo conmigo?»

– «No, aún no estoy preparada». – respondió Elsa.

Cuatro años después la joven e intrépida protagonista de esta historia volvió a acudir a su madre y le dijo:

– «Ahora sí me siento preparada».

Así que con once años se embarcó en una aventura de un año atravesando 4 continentes y visitando países como: Japón, Corea del Sur, Indonesia, Filipinas, Nueva Zelanda, Chile, Argentina,… hasta nuestro encuentro en el campamento base del Huayna Potosí a más de 5.000 metros para que yo pudiera contaros esta historia.

Realmente el primer encuentro que tuve con Elsa fue más abajo. En el glaciar. Ella hablaba en francés y contaba como los aborígenes neozelandeses ya conocían los grampones desde la antigüedad.

Hay veces que no sabes si un niño es un niño o simplemente un adulto pequeño. Si pones a un niño que parece y se comporta como un adulto en un ambiente de adultos tu mente pensará que es un adulto. En este caso no. Parecía una niña que no pintaba nada en una montaña de 6.400 metros de altura. Me recordaba a los sacrificios de la Capacocha de los que ya hablamos en este blog.

Así que en el segundo encuentro, donde se confirmó que la niña que parecía una niña en realidad lo era, tuvimos más tiempo para hablar y poder completar el resto de la historia.

Al parecer su madre había cogido un año sabático y en parte patrocinada por el ex-marido y padre se había embarcado en esta aventura. Elsa estudiaba durante el viaje con una aplicación y absorbía todo lo que mente de esponja y su alma de explorador le dejaban.

Nos estuvo explicando lo que aprendió sobre la dictadura chilena en el Museo de la Memoria en Santiago y después se avergonzaba por no poder decirnos todas las lunas de Júpiter(yo tampoco las conozco). Estuvo repasando, y dejando en evidencia, las clases de español a los noruegos que venían de los cursos de Sucre y al mismo tiempo decía que es difícil entender a los nativos en su propio idioma.

No sé si Elsa es un niña extraordinaria puede que lo único que la hace especial sean sus circunstancias. Lo que está claro es que para obtener a personas extraordinarias debemos de dar a los niños los mimbres para que se convierten en ellas. Allí a más de cinco mil metros dejó embelesados a gente muy curtida y por qué no decirlo, con cierto gusto de envidia en la boca.

No sé si la experiencia será buena para ella. Cuando vuelva a su Francia natal será mucho más madura que el resto de sus compañeros de pupitre. Posiblemente hasta no tenga retraso en ninguna de sus asignaturas. Lo que está claro es que será muy diferente a cuando aquel día de septiembre abandonó la seguridad de su entorno para embarcarse en la mayor aventura de su vida. La mayor aventura de su vida hasta el momento, claro está. Muchos coinciden que una vez que el virus viajero está dentro de ti la única manera de controlarlo es viajando.

La joven explotadora aún tuvo tiempo de darme lecciones de vida:

– «¿Tú cuantos años tienes?» – me preguntó con desparpajo.

-«Soy un viejo, te triplicó la edad».

-«¿33? Eso no es ser viejo. Mi madre tiene 50 y no es vieja, mañana va a subir a la cima de la montaña. Puedes ser viejo cuando tengas 70 u 80. Ser viejo antes de ser viejo no tiene sentido».

La idea se puede expresar de un modo más poético pero hay que reconocer las limitaciones y su intención a una niña de once años. Le dije que iba a escribir sobre ella en el blog y que le quería tomar una foto. Después miró la foto y se tomó un selfie porque no le gustaba.

Me gustaría que me contarais que pensáis sobre niños que viajan, con sus pros y sus contras. Sé que a mi hermano le encantaría embarcarse en una aventura así con mi sobrina. Hay multitud de problemas antes de haber abierto la puerta de casa siquiera: financiación, escolaridad, tiempo, trabajo, estudios,… ¿Vale la pena enfrentarse al sistema y la recompensa será mayor a la inversión? ¿Estáis dispuestos a sacrificar todo para dar esta experiencia a vuestros hijos? Espero con ansia vuestras reflexiones.

P.D.: Elsa es la protagonista de Frozen. Esta niña posiblemente tenga otro nombre por eso de mantener la intimidad.

8 comentarios sobre “La gente de Iván: Elsa

  1. Hacer viajar a un niño durante un año para que viva una gran experiencia y porque sea muy beneficioso para él… Totalmente en contra.. Hacerlo porque te lo pide él, no solo es que vaya a aprender mucho más de lo que pueda aprender en clase, es que es un acto generoso y de valentía por parte del padre y/o la madre.

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    1. He recibido varias respuestas y quería destacar a los que consideran que viajar con un niño es un acto de egoísmo.

      Si un niño pide viajar es porque los padres le han incitado a ello. Si no estimulas a un niño en pintura no pintará si no lo estimulas en jugar al fútbol no jugará.

      Dejarlo todo para hacer cumplir el deseo de ti tu hijo es un acto de valentía.

      No obstante considero que los padres deben ser valientes pro también responsables.
      Elsa me pareció una niña sana y feliz. Creo que estaba viviendo un sueño único y maravilloso. Le deseo a todas las personas a las que aprecio que alguna vez puedan tener una experiencia similar.

      En cualquier caso habría que realizar un seguimiento para estar seguro del caso de estudio.

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      1. Un apunte importante respecto a la madre de la niña;veo a una madre diferente con respecto de lo habitual y que seguro valora el viaje como valor importante para su hija y la aconseja y anima.se sale de lo normal ,con esto no quiero decir que lo normal sea lo bueno,es lo establecido .
        Todo se puede hacer,quien soy yo para juzgar???

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      2. En realidad creo que yo, y la mayoría o todos los que estábamos allí, vimos s una niña maravillosa que estaba teniendo una gran experiencia.

        Me imagino que toda madre quiere lo mejor para su hija. En cualquier caso yo tampoco soy nadie para juzgar.

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  2. Pues yo entiendo que tanto puede ser un acto de generosidad como de egoísmo, en todo caso es una decisión de la madre (padre) no de la hija, es una forma diferente de vivir la vida y en todo caso ès un privilegio al que la inmensa mayoría de las personas no puede acceder

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  3. Tengo muchos recuerdos de pequeña cuando tenia que madrugar un fin de semana porque nos ibamos de viaje. Las distancias no eran excesivamente largas. Lo mas lejos era Barcelona en verano para visitar a la familia. Pero esa sensacion de ver cosas diferentes hacia que te levantases de la cama sin que tuvieran que llamarte.
    A dia de hoy agradezco estos viajes que de algun modo me han hecho querer seguir explorando. Y explorando se aprende mucho. No siempre todo sale como planeas, algunas veces incluso las desavenencias te traen gratas sorpresas, pero creo que viajar enriqueza la mente y el alma.
    La formacion es muy importante, por supuesto, pero en el colegio nos enseñan a vivir? Asi que, mi respuesta es si!

    (Perdonad por los signos de puntuacion pero la configuracion de mi teclado no me deja usarlos!!!)

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