Esteros del Iberá

Inauguramos una nueva sección: EXPERIENCIAS. No me invento nada los de airbnb ya lo hicieron antes que yo y me imagino que muchos otros antes. Si vas a una escuela de marketing para ser original acabarás copiando las ideas de otros.Viajar no se trata de moverse y estar en diferentes sitios sino de vivir «EXPERIENCIAS». La sección Diario de a bordo no encajaba en esta definición así que me invento una nueva.Para estrenar el nuevo apartado empezaré con «los Esteros del Iberá». Es una de las recomendaciones que Goya recibió de sitios fuera del circuito mayoritario de Lonely Planet. Ariel, natural de Resistencia correntino de adopción, nos envió a unos amigos suyos para que nos ayudaran en el empeño.La verdad que toda ayuda fue poca. El parque aún no tiene la categoría máxima dentro de los Parques Naturales pero llegará en breve. Breve en el sentido americano del término.

Es un sitio inmenso de 14.000 kilómetros cuadrados. Posee un ecosistema único y super importante para la preservación de la fauna y flora de los humedales. A pesar de todo sigue siendo un gran desconocido fuera y dentro de Argentina.

Nos encontrábamos en Córdoba y queríamos encontrar transporte. Nuestro problema es que no sabíamos a dónde. Desde turismo y desde la terminal de autobuses no nos daban información fidedigna de cómo visitar el parque. Nadie sabía dónde se realizaba la visita. Internet tampoco es muy útil. Córdoba limita con Corrientes pero ni aún así.Después de preguntar a prácticamente todas las compañías la mejor solución que nos dieron fue ir a Corrientes y allí preguntar. Nuestra idea no era pasar por allí pero así contactamos con la familia de Joaquín y todo fue mucho más fácil.

Desde Corrientes se puede visitar el parque en una excursión organizada pero decidimos que era mejor ir directamente al portal de Concepción y contratar allí.

Uno de los problemas que nos encontramos para visitar el parque es que tiene diferentes portales. Entendamos portales como accesos. Así que depende del portal que elijamos veremos unas cosas u otras ya que se encuentran muy alejados unos de otros y los paisajes y animales son muy diferentes.Después de nuestro paso por Corrientes Alejandro nos dejó en una parada informal de bus que nos llevaría tras un trasbordo a Concepción.

Allí creíamos que iba a haber agencias de viajes pero no. Si no tienes los medios para visitar el parque, lo que viene a ser un todoterreno + un medio acuático, la única manera de visitarlo es ir a la asociación de guías de Concepción. Dígamos que los precios son únicos no negociables y nada baratos pero después de todo lo que nos había costado llegar hasta allí no nos quedaban más opciones.

Tras comparar nos hubiera salido a cuenta hacer la excursión desde la capital. Conseguimos una visita guiada para el día siguiente por unos 100€ por cinco horas. Eso sí, grupo reducido, éramos los únicos que salían hacia allí.

Buscamos alojamiento… Otra odisea. Hay muchos pero los de booking son de lujo, muchos están cerrados, otros llenos, otros muy muy básicos… Así que toda la tarde dando vueltas para acabar en un hospedaje de esos que antes eran para los comerciantes de ganado y ahora son para turistas pobres.

Buscamos también alquilar unas bicis… No iba a ser simple no. Nos mandaban de un sitio a otro y nos pasó una de esas situaciones surrealistas que sólo suceden en los pueblos pequeños. Fuimos a la casa de guías y estaba cerrada porque habían salido a una urgencia. Enfrente había unas bicis así que preguntamos. Nos tuvieron como media hora que si llamando a uno a otro… Al final nos dijeron que esperásemos en frente que alguien nos vendría a buscar. Vamos a poner que ese alguien tenía un nombre poco común como Eustaquio. Mientras esperamos un coche de policía se para y Eustaquio se baja del coche. Resulta que Eustaquio es policía y quiere ayudarnos pero no es el que alquila bicis ese es otro Eustaquio. Como la situación no podía ser más surrealista aparece una chica y nos dice que ella es la que nos va a alquilar las bicis porque Eustaquio no está Eustaquio se fue, muy de sketch de Martes y Trece.

A un precio desorbitado alquilamos unas bicis un par de horas porque ya estaba anocheciendo. El paseo es precioso lleno de vacas, pájaros y algún bicho del pantano.

Al devolver las bicis nos invitan a su casa a un té. Resulta que en realidad nadie es guía profesional en este pueblo. Son gente del pueblo con otras profesiones que hacen eso a modo de promoción de la localidad. Nuestra nueva amiga es la responsable de radiología en el centro de salud local y dejó Buenos Aires para volver a su pueblo natal. Ahora alquila bicis y va a los pantanos con piragua. Además resulta que es familia del Caño Ibagaza y nos dice si le conocemos como si hubiese jugado en el Burgos y no en el Mallorca, Villarreal o Atlético de Madrid.

Como casi todo el mundo es famoso en ese pueblo nos llevó al restaurante de Reina. Reina no es una reina. En realidad no tiene un restaurante pero se ve que da comidas en el patio trasero de su casa. Como era tarde y no nos quiso atender, una pena. El presidente de Argentina comió en casa de Reina cuando visitó los Esteros. Le gustó tanto que le invitó a la Casa Presidencial para que cocinase allí. Hubiese sido bonito que nos cocinara alguien que había cocinado para un presidente. Nos costó pero conseguimos cenar con comida a domicilio.

Al día siguiente salimos pronto a la excursión. Nuestro guía no guía estaba en Corrientes a las 12 de la noche cuando le avisaron de que tenía que recogernos. Condujo el coche hasta las tres de la mañana (para cubrir la distancia Corrientes Concepción) y luego nos recogió pronto en la mañana. Ahora los cien euros no parecen tan caros.

El futuro parque nacional está construido sobre las tierras que el fundador de North Face fue amasando con vistas a la creación de una zona de protección de la naturaleza. El señor Douglas Tompkins, además de estar forrado, era un ecologista de los de verdad. Compró terrenos en Argentina y Chile para preservar espacios naturales que de otra manera podrían desaparecer por la falta de interés de las autoridades y poblaciones locales.

El nombre Iberá proviene del guaraní y significa «aguas brillantes». Es fácilmente comprensible observando la salida y puesta del sol.

Los habitantes locales exterminaron prácticamente algunas de las razas de animales como los Yaguaretés (jaguares) porque atacaban al ganado o los Aguarás Guazú (zorros de pierna azul) por superstición. Se decía que ver a esta criatura era símbolo de mal augurio. Por alguna razón decían que se parecía al diablo. Para no encontrarse más con él la mejor manera era acabar con ellos así que ahora están al borde de la extinción.

En el parque hay zonas de diferente protección por lo que podemos ver vacas, gente haciéndose cabañas u otras actividades que no sé podrán hacer cuando la zona goce de la protección máxima.Como muestra del amateurismo nuestro guía, que no paraba de fumar, tiraba las colillas al agua. Andando descalzo por el agua me encontré una y me dio mucho asco. También se puede apreciar el fuego en la distancia como si de un volcán se tratase.La visita se puede realizar de varias maneras en bote, en piragua o incluso a caballo. Los caballos llega un momento que van nadando y tú te debes dejar arrastrar agarrado al cuello. Es una experiencia única que sólo se puede realizar aquí (que yo sepa) pero el precio y no haberlo planificado hizo que no pudiéramos intentarlo.Yo lo hubiera realizado en piragua pero nos lo desaconsejaron. Al parecer nuestro guía es demasiado vago para ir en piragua no por problemas de logística como nos dijeron. Un secreto, los argentinos mienten.El sitio es precioso. Se ven multitud de animales. En nuestro caso sobre todo yacarés (caimanes). No es peligroso ya que no atacan a nada que no sé puedan comer así que te puedes acercar mucho sin problema mientras toman el sol para calentarse por la mañana. Fijaros como abren la boca ya que son animales de sangre fría. Se alimentan fundamentalmente de peces pero podrían comer cualquier cosa, como a tu gato.Vimos al ciervo, a los yacarés, multitud de aves, capibaras,… Las capibaras son el roedor más grande del mundo. Al matar a su único depredador natural el yacaré se reproducen como conejos grandes, que es lo que son. Si vas de noche invaden la carretera pero nosotros sólo vimos unas pocas.

Cogimos la excursión de cinco horas en vez de tres y resultó ser una perdida de tiempo y dinero.

El parque, o la zona que vimos de él, es muy recomendable. En otros portales se puede pasear y se ve otro tipo de fauna como monos. Los más afortunados podrán ver el centro de recuperación de yaguaretés.

Nosotros enlazamos con el camino a Iguazú que pasaba por Santa Rosa pero eso es otra historia. Posiblemente nombres y lugares no sean del todo correctos después de tanto tiempo pero tampoco sé si hay alguien para corregirlos.

2 comentarios sobre “Esteros del Iberá

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s