La individualidad gaseosa

Desde que comencé el viaje quise hacer la entrada sobre la Modernidad Líquida. Esta teoría y sus interpretaciones fueron una de la inspiraciones para dejarlo todo y lanzarme a ese viaje iniciático que lamentablemente nunca tuvo lugar.

Aquí os dejo una definición corta para aquellos que no seáis muy aficionados a la sociología.

La Modernidad Líquida es una categoría sociológica que sirve para definir el estado actual de nuestra sociedad. Bauman la define como una figura de cambio constante y transitoriedad, atada a factores educativos, culturales y económicos. La metáfora de la liquidez intenta demostrar la inconsistencia de las relaciones humanas en diferentes ámbitos, como en lo afectivo y en lo laboral. Las redes sociales juegan su parte en ello, ya que nos permiten conectarnos con todos, pero a la vez desconectarnos cuando queramos: un clic representa un muro o un puente en las relaciones humanas.

Zygmunt Bauman

Para hacer una entrada tan profunda necesitas tiempo y el estado de ánimo. Se necesita también acceso a internet para poder verificar datos y hacer citaciones. Digamos que no encontré el tiempo hasta hoy. ¿Hasta hoy? Eso no es cierto, hace un mes el 5 de Julio acabé esta entrada entre los vaivenes de un barco en frente de las costas de Colombia. En cualquier caso eso es otra historia.

Hoy, un mes después y desde la casa de mis padres en Burgos, intentaré reproducir la idea de aquella entrada que pasaba por ser una de las más profundas e interesantes del blog. Ahora nunca lo sabremos ya que aunque lo salvé en la aplicación WordPress de Android y tenía conexión, como ya os he dicho más veces, WordPress es una basura. Lo sigo usando como esas parejas que llevan 30 años casadas y el remedio es peor que la enfermedad. Mi intención es acabar el blog del viaje en esta plataforma.

Eso nos debería enseñar algo, a vosotros no, a mí. Coge lo que quieras y cógelo ya. Ahora mismo, el instante es efímero y las oportunidades desaparecen. La decisión de guardar en vez de publicar para poder revisar al día siguiente hizo que esta entrada muriera en el fondo del mar. Si hubiese publicado alguno de los pocos seguidores hubiese leído el borrador y otros hubiesen leído una segunda versión que no siempre es mejor. No te puedes fiar de la tecnología, en realidad no te puedes fiar de nada ni de nadie.

Este ha sido el preámbulo así que os podéis esperar una entrada larga y dura. Cuando digo dura digo espesa. Ni la filosofía ni la sociología están hechas para leer en el metro a no ser que las hagan en papilla en una canción de trap. Es por eso que el reggaeton y Rosalía triunfan. Éxitos efímeros y fáciles de asimilar para individuos atrapados en sus vidas sin sustancia y a su vez dentro de la sociedad líquida.

Si entendemos esta sociedad como individuos que de manera fluída cambian de opinión, de partido político, de novia, de amigos, de trabajo, de amistades, de barrio de ciudad… porque su vida moderna se lo exige y no importa nada. Porque nada vale nada. Entonces yo he creado mi propio concepto de Individualidad Gaseosa.

¿Qué es la individualidad gaseosa según el filósofo y sociólogo aficionado que escribe este blog para sí mismo? Es un paso más dentro del yomismimo. Os dejo aquí una parte del manifiesto yomismista:

A ser capaz de no hablar con nadie 
ni de soportar a gente insoportable 
Me he convertido en mi mejor amigo 
mi padre, mi novio, mi suegro, mi primo 
Y mientras el mundo gira en su boda 
seguiré pasando de esa gente que me sobra 
Tengo muy claro que quiero ser yo mismo 

Un yomismista según Def Con Dos

Mientras que el yomismista piensa sí mismo, dentro de la Individualidad Gaseosa no sucede lo mismo. Pensar en uno mismo puede ser contraproducente. Una pérdida de tiempo que puede llevar al fracaso. No tienes planes porque los planes no siempre salen bien. Evitas las metas y así evitas el fracaso.

¿Hoy me he levantado pensando en visitar la Playa de Juan de Dios? No viene el tipo a las 9, vendrá a las 11. ¿No va a venir? Cambio de destino continúo mi camino. Voy a Medellín ¿Que vas a Nuquí? ¿Por qué no? total, no hay planes, todo vale porque todo está bien. ¿Felicidad absoluta? ¿o alienación absoluta? Como dicen en Matrix: La ignorancia es la felicidad. Este nuevo concepto recién acuñado por mí mismo va mucho más allá del nada vale nada de la modernidad tardía. Si hay algo con más entropía que un líquido es un gas, eso es física ¿no? Si meto algo cierto en una teoría incierta dará sensación de verosimilitud (Marketing 1.1).

¿Se puede vivir sin fracasos? ¿Se necesitan fracasos para apreciar el éxito? Eso son sólo preguntas; las respuestas son individuales y para establecer una teoría se necesita algo más que un blog que leen una docena de personas y un ordenador personal. Digo yo ¿no? ¿Sino porque hay más doctores en España que en todos los hospitales de la India?. Algo tendrán que hacer con todas las facultades que hay.

Si la modernidad tardía sólo se puede dar en sociedades globales altamente desarrolladas; la individualidad gaseosa aparecerá en aquellos individuos que hayan optado por huir de sus responsabilidades individuales dentro de una de esas sociedades y, desde su posición privilegiada, deciden dedicarse al hedonismo en vez de devolver a la sociedad lo que ésta les ha dado. Podría poner el ejemplo de aquél, que después de haber sido subvencionado para formarse con un título universitario y tras una vida dentro del sistema público de salud y de enseñanza, decide hacer un viaje sin fecha de regreso alrededor del mundo; en vez de trabajar todos los días de su vida para pagar impuestos. Otro de los ejemplos serían aquellas parejas que deciden no tener hijos; porque las responsabilidades no encajan dentro de su estilo de vida, que tiene su digievolución en aquellos individuos que no tienen ni siquiera mascotas por el mismo motivo.

No resolveré todas vuestras dudas de jóvenes neo-aficionados a la sociología en la primera entrada. Ya tenéis suficiente con todas las referencias pop que he metido en una de las entradas más rápidas. Creo que la voy a acabar en menos de una hora no la repasaré y la dejo con las faltas de ortografía y sin comas para que veáis que he aprendido. Para los que penséis que esto es sólo una broma y os tomáis a chiste todo lo que digo os dejo una anécdota.

Una becaria estaba tarde en el laboratorio intentado acabar un experimento. El jefe, más ocioso, estaba estorbando a ella y a otras de sus «gallinitas». Esas jóvenes científicas que acaban elegidas por una beca no sólo por sus más que obvios méritos académicos sino por su bello aspecto físico. Así que el Doctor en bioquímica saca un tema tan apropiado para un experimento en células humanas:

– «¿Vosotras usáis pijama para dormir? Seguro que sí»

-«Señor Doctor. Estoy cansada y quiero irme a casa»

«Seguro que tú duermes sólo con una gota de Chanel número cinco»

-«Espero que eso sea una broma»

«Todo chiste, en el fondo, encubre una verdad.»

Si no os ha gustado la entrada, lo siento. No es fácil hacer un ensayo con influencias de Zygmunt Bauman, Def Con Dos, Freud, Rosalía, Matrix, Marilyn Monroe y otros que suene a chiste y a seriedad a la vez.

Aquí os dejo lo único que se salvó de la entrada anterior que seguro que estaba mejor escrita, mejor pensada y os habría gustado más. En realidad no importa, porque nada vale nada y tú no has llegado a leer hasta aquí.

“Hoy la mayor preocupación de nuestra vida social e individual es cómo prevenir que las cosas se queden fijas, que sean tan sólidas que no puedan cambiar en el futuro. No creemos que haya soluciones definitivas y no sólo eso: no nos gustan. Por ejemplo: la crisis que tienen muchos hombres al cumplir 40 años. Les paraliza el miedo de que las cosas ya no sean como antes. Y lo que más miedo les causa es tener una identidad aferrada a ellos. Un traje que no te puedes quitar. Estamos acostumbrados a un tiempo veloz, seguros de que las cosas no van a durar mucho, de que van a aparecer nuevas oportunidades que van a devaluar las existentes. Y sucede en todos los aspectos de la vida. Con los objetos materiales y con las relaciones con la gente. Y con la propia relación que tenemos con nosotros mismos, cómo nos evaluamos, qué imagen tenemos de nuestra persona, qué ambición permitimos que nos guíe. Todo cambia de un momento a otro, somos conscientes de que somos cambiables y por lo tanto tenemos miedo de fijar nada para siempre. Probablemente su Gobierno, como el del Reino Unido, llama a sus ciudadanos a ser flexibles. ¿Qué significa ser flexible? Significa que no estés comprometido con nada para siempre, sino listo para cambiar la sintonía, la mente, en cualquier momento en el que sea requerido. Esto crea una situación líquida. Como un líquido en un vaso, en el que el más ligero empujón cambia la forma del agua. Y esto está por todas partes”.

Zygmunt Bauman

Un comentario sobre “La individualidad gaseosa

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s