La Revolución empieza en la cabeza v2.3 (I)

Al parecer esta entrada está maldita pero por mis huevos toreros que la voy a acabar.

La entrada original trataba de dos cosas: revolución y cabeza. Cierto es que nunca llegó a terminarse y se publicó por error. Sinceramente no sé si a mis lectores les gustan las entradas de devaneos filosóficos, en cualquier caso, tiene la opción a réplica que nunca han ejercido.

Si llegas al final de la caverna y no encuentras la salida mira hacia arriba a ver si se han abierto las puertas del cielo

Promoviendo siempre la desobediencia, es mejor la razón que la fuerza, tu autoridad de padre, rati o empresario, nunca te hará ser dueño de lo que pensamos. Esta no es una canción de amor ni tampoco una revelación, sólo quiero que despierte tu conciencia la revolución empieza en la cabeza. Aunque me tiren al agua y me agarren a palos , me traten de basura y me amarren las manos voy a ser muy porfiado por que ahora yo decido cuando mierda empiezo a vivir mi vida.

Fiskales Ad Hok (muy punk)

Empiezo una entrada que no va a hablar de revolución citando a una banda de punk revolucionario (o no tanto). Podría no ser muy adecuado pero todo esto viene del concierto de Puerto Natales en Chile. Así que cuando hablamos de revolución ¿de qué estamos hablando?

revolución.

Del lat. tardío revolutio, -ōnis.

1. f. Acción y efecto de revolver o revolverse.

2. f. Cambio profundo, generalmente violento, en las estructuras políticas y socio económicas de una comunidad nacional.

3. f. Levantamiento o sublevación popular.

4. f. Cambio rápido y profundo en cualquier cosa.

5. f. Astron. Movimiento de un astro a lo largo de una órbita completa.

6. f. Geom. Rotación de una figura alrededor de un eje, que configura un sólido o una superficie.

7. f. Mec. Giro o vuelta que da una pieza sobre su eje.

R.A.E.

Me quedaré con la cuarta acepción que es la que afecta a esta entrada.

«Cambio rápido y profundo en cualquier cosa.»

Mientras escuchaba a estos punkis quincuagenarios se me ocurrió que esa idea era muy apropiada. La proyecto de: «viajar, dejarlo todo y partir» siempre había estado ahí. No empieza ahorrando dinero o teniendo una posición cómoda. Empieza en la cabeza. Es como un virus que te puede infectar o no. El concepto de cerrar la empresa, dejar el trabajo, la ciudad, el apartamento, las amistades y saltar a algo que algunos llaman aventura pero otros pretendemos que sea otra cosa.

Quédate tú con el mundo mi objetivo está en las estrellas

Se puede leer en Twitter:

“Quiero dar a mi vida una vuelta de 360º”

Tonta de Twitter

Otros le contestan

“Idiota si das 360 grados has dado la vuelta entera y te quedas en el mismo sitio”.

Idiota de Twitter

Algunos se reirán y pensarán, que listo e ingenioso es el segundo y que tonta la primera que se queda en el mismo sitio. Yo, sin embargo, me planteo que:

“Hace falta ser idiota para dar 360 grados a tu vida, llegar al mismo sitio y seguir siendo el mismo”

Idiota de este blog

Ese era mi planteamiento inicial: dar la vuelta al mundo y en el proceso encontrar la manera de ser diferente en el mismo sitio. “¿En qué estaría pensando?” se preguntará alguno. Pues, pensaba en buscar un sitio donde establecerme: una casa con jardín, perro y dos gatos y una persona con la que compartir mi vida. Pensaba en una profesión que hiciera que por las mañanas me sintiera orgulloso y feliz de ir a trabajar. Pensaba en que la vida es algo más que seguir el camino preestablecido entre el sufrimiento de tu madre al darte a luz y el de tus seres queridos al enterrarte.

Mis 360 grados se vieron frustrados por una serie de catastróficas desdichas. Creía que una epifanía me había dado la respuesta y que no era necesario acabar esa vuelta. 180 grados serían suficientes. Al volver a casa, que viene a ser el mismo sitio, me miro en el espejo y pienso que ese hombre que me mira es demasiado parecida a la persona que se fue. Eso convertiría el viaje hacia el autodescubrimiento en unas meras vacaciones y me hace sentir triste. Sin embargo la revolución ya empezó, siempre estuvo en mi cabeza, y se niega a rendirse. Es la que me obliga a continuar con este blog a pesar de los contratiempos, a buscar alternativas y a pensar que otro mundo es posible, al menos para mí.

En nuestra andadura por el desierto podemos ver el camino marcado

Sin embargo yo no soy un revolucionario, le daré todo el poder a los soviets pero si un día llego y los soviets ya no están porque el patrón a vuelto a su puesto, yo continuaré mi camino. Yo siempre he sido un privilegiado. No aceptarlo complicaría disfrutar del objetivo que no es ni más ni menos que la felicidad.

Así que si después de hacer una vuelta de 180 o 360 si llego al mismo sitio no lo consideraré un fracaso y buscaré otros medios para ser feliz. La vida puede ser un camino premarcado de sufrimiento pero seguro que se abrió más de un bar en ese camino. Si sólo disfrutamos de las grandes metas tendremos que enfrentarnos al síndrome del montañero y nos impedirá disfrutar del recorrido.

Recuerda que todo puede ir a peor

«Quien no es revolucionario a los 20 no tiene corazón; quién lo sigue siendo a los 40 no tiene cabeza»

De un tipo que no es ni el Che Guevara ni Winston Churchill

La revolución empieza en la cabeza pero tiene que seguir por el corazón. A veces nos dejamos llevar por uno o por el otro y eso nos genera un desequilibrio. Hay quién dice que en el medio está la virtud pero yo no creo que eso sea cierto. En el equilibrio está la clave. La cabeza genera la revolución y el corazón la continúa pero en algún momento tiene que acabar, a no ser que la felicidad esté en la búsqueda y no en la meta.

En cualquier caso algunos, entre los que me encuentro, podemos identificar esa idea revolucionaria en la cabeza y sofocarla. Así, cuál bombero anti-revolucionario, podemos centrarnos en lo que tenemos en vez de soñar en lo que podríamos tener. Eso sí, de vez en cuando dejamos que el corazón alimente la llama y nos lanzamos al vacío, a lo desconocido, a ese lugar de incertidumbre donde el alma zozobra. Si la recompensa no está al llegar a la orilla al menos alegrarnos de haber vivido el trayecto.

OFF TOPIC

Ayer pasé horas redactando y maquetando esta entrada. Entre los cortes de conexión de JAZZTEL y la mierda de software de WORDPRESS lo perdí casi todo. La próxima entrada no va a ser Salkantay como había prometido sino: Una serie de catastróficas desdichas WORDPRESS.

Es una pena que todas estas entradas filosóficas hayan salido a la remanguillé. Cuando se vuelven a escribir nunca quedan igual e incluso lo que se quiere transmitir se transforma según el estado de ánimo.

Al igual que los jueces dan más sentencias favorables después de comer, puede que en la búsqueda del autodescubrimiento sólo tengamos que autoanalizarnos en estados de ánimo óptimos.

8 comentarios sobre “La Revolución empieza en la cabeza v2.3 (I)

    1. Espero no hacerte cambiar de opinión.

      Simple y sincero ayuda mucho. En la dura carrera de fondo que es escribir para uno mismo ayuda saber que alguien lo aprecia. Es algo así como cocinar cuando tienes invitados en casa.

      Aunque diferente también es útil el comentario de un ex-compañero
      «Sabía que tenías el blog y alguna vez intenté leerlo pero me daba pereza»

      Le gusta a 1 persona

  1. Con desfase pero sigo ahí. A mi si me gustan tus devaneos filosóficos, me hacen pensar, seguro q a otros muchos también, así que no están escritos en balde.
    Un abrazo desde el futuro ¿O es desde el pasado? 🙄

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  2. Por cierto lo de buscar la felicidad, es un engaño del capitalismo. Simplemente, hay que vivir feliz, con alegría, con tristeza, con hastío, con entusiasmo, con enfado, con tonterías, con sabiduría…
    Un tonto feliz.

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