Las islas flotantes de los Uros

El Viajero Solitario se disponía a dejar tierra firme en el continente y adentrarse en las frías aguas del lago Titicaca. Tenía malas referencias sobre las legendarias islas Flotantes de los Uros. Había oído que el turismo había transformado las islas en una especie de zoo humano.

Atardecer en Taquile

Nada más lejos de la realidad, cuando el río suena agua lleva que dicen por ahí. Es cierto que hay una pequeña comunidad que realmente vive en las islas pero la modernidad y el turismo han transformado la autenticidad de sus gentes. Hasta los años 60 del siglo pasado esta comunidad vivía analfabetizada y aislada, viviendo de lo que el lago le proveía. Sin embargo hoy en día la contaminación de las aguas y la sobreexplotación hacen que el lago no de a sus pobladores los recursos que sí puede dar el turista occidental.

Una capital esponsorizada

El Viajero Solitario se siente asombrado que aquí, como en muchos otros lugares de Perú, las comunidades puedan autogestionarse cobrando entrada, sería algo así como un parque temático privado. Cada isla recibe visitantes y hace su paripé. Ves que es como una obra de teatro llevada al absurdo. El Viajero Solitario se siente triste. Le recuerda a esas historias de zoos humanos donde capturaban africanos y los exhibían en París como si se tratasen de chimpancés. En este caso autoinfligido.

La dignidad de esta gente queda en entredicho con su representación para el turista mezcla de teatro y mendicidad. Es todo un vodevil creado para el uso y disfrute del guiri que va en unas lanchas organizadas. Básicamente apareces en puerto y te meten en un bote hasta que se llena, da igual con qué agencia contrates luego todos van a hacer lo mismo. El cacique local estará esperando para recibir la entrada del bote y cobrar lo estipulado. Aquí la magia sudamericana hará de las suyas. Los turistas pagan en mano y después el patrón de la embarcación hará que ese dinero se reparta entre él y el que esté cobrando en ese momento. Cuánto de ese dinero repercute en la comunidad habría que saberlo, pero al Viajero Solitario le huele a cuerno quemado. Sería deseable que sirviese para el desarrollo de la comunidad y no para gastarlo en algún destilado.

Todo está pensado a modo de parque temático

Tras una pequeña explicación de cómo se fabrican con totora las islas, una obra de ingeniería que bien vale el pago de la entrada, llega el apocalipsis del turisteo con la exhibición en quechua, aymara y otras lenguas para el goce y disfrute del visitante. Los guías te dirán que ese pueblo llegó allí huyendo de los españoles. Refugiarse en un lago no parece la mejor idea ante unos conquistadores que habían cruzado un océano pero en este mundo que importa más el continente que el contenido parece una explicación igual de buena que cualquier otra. Al fin y al cabo esto está preparado para aquellos que sólo quieren pasar un par de horas antes de ir a comer al restaurante. Turismo de digestión fácil aderezado con la picardía local que otros llamarán timo. Si quieres ir a la otra isla paga sino pagas te quedas.

  • «Si yo ya he pagado.»
  • «No has pagado el extra de la barca de remos.»
  • «Nadie me dijo nada de un extra. No quiero barca de remos.»
  • «Es lo que hay. Si lo quieres lo coges y sino vas nadando.»
Ellos se mueven en lanchas a motor pero tienen otras preparadas para los turistas

Cómo el precio de la dignidad está incluso por debajo del de la vida en el subcontinente. Después del maravilloso despliegue políglota te despedirán cantando un: “Vamos a la playa uho, uho, uho”. El VS no está seguro si algún productor de Broadway fue el consejero del gobierno peruano para explotar las islas de esta manera. Si acudes, verás como a los turistas de la isla de al lado les están haciendo el mismo paripé. Nada se deja a la improvisación son como actores amateurs haciendo una representación de teatro del absurdo personificando una ridícula versión de ellos mismos.

«Vivimos en el mundo donde el funeral importa más que el muerto, la boda más que el amor y el físico más que el intelecto. Vivimos en la cultura del envase que desprecia el contenido. «

Eduardo Galeano

Esta cultura del envase hace que se haya perdido la autenticidad. Estos pueblos se han transformado en parodias de ellos mismos. No tienen ningún problema en subir a una niña pequeña a un bote para que ejerza la mendicidad disfrazada. Canta el cumpleaños feliz en una docena de idiomas y luego pide ayuda para sus libros de texto supuestamente gratuitos. Me gustaría pensar que ese dinero realmente se invierte en la educación de la juventud y no en algún tugurio absurdamente apestoso de Puno. Eso aceleraría la extinción cultural de un pueblo que ya agoniza con la emigración de las nuevas generaciones pero sería una inversión en dignidad humana. El Aymara ya acabó con el idioma natural de los Uros el siglo XXI si nada lo remedia será la tumba de esta cultura centenaria.

La belleza del lago es sobrecogedora

Es difícil leer más allá de lo que te ofrecen los paquetes turísticos pero es posible. El método de creación de islas mediante el totora, los medios de vida ancestrales (unos cientos de años), el modo de vida actual, cómo se desplazan, qué comen, dónde defecan,… todo eso tiene interés. Al menos para el Viajero Solitario, puede que no para el cazador de souvenirs. Así que mientras  algunos compran artesanías hechas en China y que son iguales en todo el continente otros pueden ir más allá. Las cocinas están fuera para evitar incendios, sus intestinos están acostumbrados a hacer de vientre una vez al día ya que se desplazan en canoa a una isla WC creada a tal efecto, la iglesia llevó la educación a las islas en los años 60 y los niños van en lancha todos los días a la escuela. Juegan al fútbol a casi 4000 metros y con varios balones ya que al estar rodeados de agua la bola acaba mojada bastante a menudo. Todo ello podría ser un coctail suficientemente bueno para no tener que recurrir a arrastrarse para ganar una reseña en TripAdvisor.

Depende de como te lo tomes puede ser una experiencia aberrante, enriquecedora o traumática. Así se lo hará ver el Viajero Solitario al que le pregunte por ello. El gobierno boliviano encargó varias islas para colocarlas en su sector del lago para ser de uso totalmente turístico. Un Port Aventura etnográfico en toda regla.

Por supuesto el lago guarda muchos más secretos escondidos. La visita a Amantani y Taquile es obligada para los amantes de la tranquilidad. La posibilidad de poder ir por cuenta propia existe pero al final tendrás que buscar un transporte privado y alojarte en casa de alguien que admita huéspedes.

La organización en Taquile está dividida como si de un reloj se tratase. Cada comunidad puede recibir turistas sólo en su ventana para repartir los beneficios, así tendremos la sensación de que hay más gente de la prevista. Esto es sólo debido a que los pocos que hay hacen todo al mismo tiempo y en el mismo sector reducido. La tranquilidad y la belleza del lago son suficiente reclamo para pasar un tiempo apartado en alguna de estas islas.

No querías turistadas pues toma un cazo

Como no se puede sobrevivir sin turistadas podremos ir a un baile del pueblo disfrazados, bailar a 4000 metros de altura puede ser un buen entrenamiento para aquellos que tengan que hacer actividades deportivas con riesgo de soroche.

A los locales les cobran por sonreír, al menos eso pensó nuestro anfitrión

Al Viajero Solitario le acogió una familia con unos taiwaneses. Tuvieron suerte de que pudiese hacer de intérprete. No todo el mundo habla castellano.En el pasado a las mujeres se les tenía vedado el idioma castellano, no había ninguna razón para que una jovencita usara el lenguaje de los vendedores y comerciantes. Sólo podrían recibir peticiones deshonestas. Mucho mejor estar aislados dentro de la comunidad Aymara.

Bonus track

La expedición Kon – Tiki se hizo muy famosa en su momento. Todo sale de la mente aventurera de un noruego que especula que la población de la Polinesia podría haber sido llevada a cabo por colonos americanos usando barcas tradicionales.

No sé cuanto de científico puede haber en esta información. La arqueología y la genética deberían de apoyar o refutar esta teoría.

San Santiago

Él, mientras tanto, construyó una barca “con técnicas tradicionales” y recorrió 7000 km en el Pacífico para cruzar desde América a un atolón oceánico. El escepticismo me hace pensar que es más probable que las poblaciones llegasen desde África o Asia pero no he realizado un estudio al respecto. Las ideas de Thor Heyerdahl le dieron la posibilidad de escribir un libro, rodar un documental que se transformó en película de ficción. No vivas tu vida si puedes vivir tu sueño y no dejes que la realidad te estropee una bonita historia. Sobre todo si hay donativos de por medio.

Los paisajes recuerdan al Mediterráneo

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