Diario de a bordo: Copacabana

Todo en la vida tiene un principio y tiene un final. No sé si esto se cumple o sólo es una frase manida popularizada por Neo, o más bien el agente Smith, pero el tiempo de este viajero en Perú se acababa. También es cierto que la vida está llena de segundas oportunidades  y este servidor volvería a visitar ese país maravilloso.

La belleza del lago Titicaca

El trayecto entre Perú (Puno) y Bolivia (Copacabana) se puede hacer en transporte público de una manera bastante sencilla. Al parecer el orgulloso gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia usa la «Ley del Intercambio Equivalente» con los visados. Ese Quid pro Quo hace que israelíes y ciudadanos de EUA tengan que pagar la misma cantidad que los bolivianos cuando visitan sus países. Esto genera situaciones surrealistas.

La espía que vino de la guerra fría

Me subí al colectivo cinco minutos tarde. No es que sea impuntual, que no lo soy, la impuntualidad es una falta de educación que no de tiempo. Para aprovechar las rebajas de última hora puedes dirigirte a en el instante final a la terminal y acudir a las rebajas entre aquellos que subastan billetes de bus como si de una lonja de pescado se tratase. Mi intención era coger un transporte más tarde pero el precio parecía bueno, el resto de pasajeros esperaban que la compañía decidiera que su avaricia había quedado satisfecha.

Mapa de Copacabana

Estos retrasos en viajes cortos son más pesados que en viajes de larga duración. 30 minutos en 24 horas no parecen igual de importantes que si esa media hora llega en un trayecto de 2 horas. Si nos imaginamos nuestra vida como un gran viaje podremos relativizar los retrasos. ¿Qué son 30 minutos en una vida larga y satisfactoria?

Al subir al autobús ya se mascaba la tragedia. El conductor intentaba explicar a una chica que su visado de entrada tenía que emparejar con el de salida. Ese tipo de turista que habla en inglés y quiere ser entendido. El egoísmo  de los angloparlantes les hace pensar que el mundo debe hablar su idioma. Ese punto de vista tan corto hace que cuando no tienes la sartén por el mango y eres tú el que necesita ser entendido o comprender no tienes las habilidades necesarias.

La bahía de Copacabana

Esta mujer que podría haber sido sacada de una película de James Bond de serie B quería disfrutar de todas las ventajas que tiene tener una doble nacionalidad EEUU – Rusia. Lamentablemente a los funcionarios de aduanas no les convenció su historia. Resultado: todo el autobús esperó durante dos largas horas a que ella resolviese un asunto que para aduanas era bastante simple.

“Usted entró en el país con un pasaporte de EUA tendrá que salir de Perú y entrar en Bolivia. Eso conlleva un coste de 200 dólares”.

El resignado agente de fronteras

La muy doña quería salir de Perú con el pasaporte americano (EEUU) y entrar en Bolivia con el ruso. Le insistieron que eso no era posible. Cuando al final dejó de discutir adujo que no tenía dinero, le dijeron que no importaba no había razón para que dejase Perú. Al final pasó por el aro mientras el resto de los pasajeros esperábamos resignados a escasos kilómetros de nuestro destino. En su favor podría decir que se disculpó al subir.

Copacabana no es una playa de Río

El mochilero común con dos dedos de frente sabe que no es un aventurero y sigue las mismas rutas que casi todos los viajeros antes que él. Así que aquellos que llegan a Copacabana y no ven el Pan de Azúcar y se sienten desilusionados denotan una falta de preparación grave. Si hacemos desambiguación en Wikipedia sólo en «lugares» tenemos dos Copacabana en Bolivia, la Copacabana que todos conocen de Río de Janeiro y otros sitios en Colombia, Australia o Croacia.

Manco Capac y Mama Ocllo salieron del lago con una virgen bajo el brazo

Aquel que se haya visto sorprendido puede que esté decepcionado. El viajero se encontrará con muchos otros que no pensarán en pisar esta ciudad más que para ir a la Isla del Sol porque lo han leído en alguna guía. Para aquellos que se fíen más de la opinión de este humilde bloguero que de viajeros profesionales que cobran por ello os diré que deis una oportunidad a este pueblecito turístico.

La virgen Inca que surgió del lago

La historia de la virgen de Copacabana es bastante curiosa. Desde el punto de vista histórico podría hacerse una novela de cómo un alma en busca de consuelo acaba convirtiéndose en un artista. La importancia de la imaginería religiosa para la evangelización del continente es digna de estudio.

Basílica Santuario de la Virgen de Copacabana

Al estar al lado del lago Titicaca donde salieron de las aguas donde Manco Capac y Mama Ocllo y fundaron el imperio incaico, según la mitología quechua, parecería difícil que los nuevos ritos tuvieran éxito. No cantéis victoria antes de tiempo, amantes de las tradiciones. Un par de malas cosechas hizo que los aborígenes abandonaran sus antiguos dioses, por el momento, y quisieran fundar una cofradía porque parecía que los nuevos dioses que habían invadido el continente escuchaban más que los antiguos. Podría ser que la tecnología y la preparación les diesen ventaja pero los invasores eran los más fervientes seguidores así que: «¿Por qué no intentarlo?»

“Cuanto más entreno más suerte tengo.”

Ricky Rubio

Tito Yupanqui, descendiente de incas, creó la imagen de la virgen. Dios es todopoderosos, hace milagros y muchas otras cosas pero en este caso no otorgó la inspiración y la pericia para hacer a la primera una efigie de la virgen que el párroco considerase digna de estar en su iglesia. Así que el sacerdote, viendo el burdo intento de estatua religiosa no dejó que se mostrara en la parroquia.

“Señor no soy digno de haber entrado en su casa pero una patada suya bastará para sacarme.”

Cosas que se aprenden en misa

Ofendido, como sólo los hijos de los mandatarios pueden estarlo, intentó aprender a hacer estatuas de vírgenes o puede que comprara una. El caso es que la virgen de Cuzco vino una imagen de la Virgen de Copacabana y su figura empezó a ser venerada.

Hoy en día es una de las vírgenes más adoradas de América Latina, como la de las Lajas o la de Guadalupe. Su iglesia es muy colorida y la gente lleva a bendecir tanto a niños, como a carros, cerdos, gallinas o negocios. No sé qué pensará el Vaticano de esto, para el joven viajero era un poco la impresión que se llevó Lutero frente a los dispensadores de bulas.

¿Qué hacer en Copacabana?

Es como un pequeño pueblo de pescadores, al borde de un lago, en mitad de los Andes y rodeado de cerros, si no puedes encontrar belleza en este entorno lo siento mucho amigo: «Tu corazón está muerto».

Copacabana tiene un aire a San Sebastián

Basílica del Santuario de Copacabana

La virgen se encuentra en la Basílica del Santuario de Copacabana. Es increíble que un templo así se encuentre en esta población pero hay que recordar la devoción que se profesa. Recordemos otros santuarios similares como Fátima, Lourdes o Covadonga. En su interior podremos ver la historia apócrifa de como Manco Capac sacó la virgen del lago. ¿Sincretismo u oportunismo? tú decides.

Porque tres cruces son más que una

“París bien vale una misa.”

Enrique IV de Francia

La horca del inca

Un bonito paseo y una no tan fácil subida nos llevarán a lo alto de un cerro. Allí veremos los restos de un observatorio astronómico de la cultura Chiripa. Como muchos otros templos han sido asimilados por la cultura incaica pero este es muy anterior. Unos mil años antes de la subida de Tawantinsuyu. Los locales lo usan para el Inti Raymi. Se pueden medir las estaciones desde este precursor del Hubble.

Restos arqueológicos tipo Stonehenge

Las escaleras y el complejo son dignos de ser visitados. Si nos ponemos aventureros podemos continuar por las montañas para tener una mejor perspectiva del lago y los alrededores. Eso sí, recordar que no está demasiado adaptado.

No es sólo la horca, es todo un complejo

El Calvario

Va de viacrucis. En este caso una vez que hayamos completado las etapas de La Pasión de Vuestro Señor Jesucristo llegamos a un cementerio con unas vistas de muerte. Algunos desearán estar enterrados aquí otros sin embargo preferirán poder disfrutar de la vida ya que los lugareños hacen barbacoas y romerías rodeados de tumbas.

Esta vida es un Calvario

El boulevard portuario

La ciudad está abierta el lago, como San Sebastián está abierta a la Bahía de la Concha, un bonito paseo en el que podremos encontrar multitud de restaurantes con pescado fresco y a un precio bastante económico. Podemos calcular que si Perú es barato Bolivia será aproximadamente la mitad de precio.

Esto es todo amigos

En realidad no. Las islas flotantes encargadas por el gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, se encuentra cerca de Copacabana. La Paz tampoco está lejos, ni Tiwanaku, además de todos los restos arqueológicos preparados para las visitas (y los que no) que hay cercanos, más la maravillosa orilla del lago, sin olvidarnos que montañas de más de 6000 metros nos vigilan y otros cerros más sencillos están al alcance de la mano. No es un todo en uno pero sí un muchos en uno.

2 comentarios sobre “Diario de a bordo: Copacabana

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s