La isla del Sol

Amigos, estoy aquí de nuevo tras un impás derivado de seguir las huellas del Cid hasta Valencia, pero eso es otra historia. Con esta entrada espero acabar con el lago Titicaca y continuar el periplo por Bolivia que traerá capítulos interesantes.

Imperdibles

Cuando tus vacaciones son de dos semanas acudir al Lonely Planet y anotar los 10 imperdibles es siempre una buena idea. No se puede estar en misa y repicando así que, si estás trabajando todo el año, sólo en las vacaciones podrás disfrutar de conocer otros países y lo tendrás que hacer a la carrera. Coge lo más importante y disfruta, otros ya han hecho la investigación por ti. Eso nos trae a la Isla del Sol.

Ya comentamos en anteriores entradas que este tipo de opiniones nos puede hacer pecar de conservadores y perder la oportunidad de visitar sitios magníficos simplemente porque hay otros más importantes desde el punto de vista turístico. Como aquí no somos demasiado mainstream yo no recomendaría la visita de un solo día a la Isla del Sol.

El factor humano ha acabado con gran parte de la vegetación autóctona

La visita consiste en coger un bote por la mañana, atracar visitar unos tempos preincaicos que depende del guía podrán ser interesantes o no, los vestigios no son tan impresionantes, subir una loma con el Soroche, ver el lago bajar y volver. Si no tienes otra opción no es mala: no está tan lejos de La Paz y no es como ir al final del mundo para ver un lago.

Si tenéis más tiempo la mayor cantidad de ruinas se encuentra en la Isla de la Luna, mucho menos turística. Estos dos enclaves tienen una belleza especial, la mejor manera de disfrutarlos es perdiéndose en ellos. Son sitios superseguros y donde perderse es fácil, pero perderse de verdad no, a no ser que tengas más problemas de orientación que un borracho en una casa de espejos.

Iñaq Uyu más completo que los restos de la Isla del Sol

Las islas expiran misticismo y cultura además parece que el gobierno está consiguiendo la paz así que es posible que consigáis visitar los enclaves del norte de la isla que yo no pude por el conflicto que ya se comentó. La vista de los Apus (Andes) y del lago Titicaca dan al lugar una belleza singular que será difícil que decepcione a los visitantes. Recordad que estáis a 4000 m de altura una semana después de que yo me bañara, allí nevó. Id con una chaqueta bajo el brazo como si fuerais de Burgos, por si las moscas.

Welcome to Bolivia

Llevaba más de tres meses de viaje y había pasado más de mil y una vicisitudes, pero Bolivia me dio una bofetada en la que no pude volver la cara hasta el final. Antonio de Nebrija creó la primera gramática y el imperio exportó el castellano, pero las lenguas sirven para comunicarse y hablar el mismo idioma no quiere decir que podamos entendernos.

La primera en la frente vino en el hotel de Copacabana. Después del incidente de la frontera se me hizo tarde para ir a la Isla del Sol así que cogí una habitación. En el hotel hacían la colada algo más cara que en la ciudad, pero por comodidad lo dejé allí con una condición.
– Disculpe, ¿esto estará por la mañana? Saldré para la Isla del Sol.
– La colada es de hoy para mañana.

Al día siguiente:

– Querría mi colada.

-No está.

-Pero yo me estoy yendo el barco sale en 15 minutos.

-Aquí lavamos a mano, no es como en la ciudad que utilizan máquinas.

-Ayer me dijeron que estaría de por la mañana.

-Estará por la mañana, pero ahora no está.

-A ver toda mi ropa está allí y yo voy a la Isla del Sol.

– Pues no vaya o vaya sin la ropa.

Después vino un jefecillo y le dijo que la próxima vez se lo aclarase mejor a los clientes para evitar problemas. Yo dejé allí la ropa y la recogí a la vuelta me cobraron de más por honrado y me perdieron un calcetín.


En la Isla del Sol el guía aprovechó para venderme su pequeño establecimiento turístico. Me dijo que tenía habitaciones individuales con baño propio. Le dije que no me importaba un dormitorio con baño compartido que lo único que quería era wifi y que el agua caliente era un plus agradable (hace frío a 4000 m). En un sitio dónde no hay nada que hacer parecía una buena oportunidad para actualizar el blog. Me dejó esperando en un camino mientras llegaba el que posiblemente sería su hijo. Cuando pregunté la clave del wifi me dijo que bajase al restaurante. Así que pernocté en una habitación individual con baño privado si wifi ni agua caliente.

Con estas vistas no me quejaré

De aquí en los siguientes meses cada mentira, “error de comprensión”, falta de entendimiento, … era como agujas clavadas en los dedos y desembocó en un dramático final digno de un libro que no sé si seré capaz de escribir.

Un festival tecno en la Isla de la tranquilidad

Voy paseando por la playa y veo a un joven brasileño haciendo de jardinero. Se acerca a mí, se presenta y me invita a ver las instalaciones. Yo un poco sorprendido le pregunto que qué hace allí. Al parecer él se creía que yo era uno de los voluntarios para un festival tecno que se iba a realizar al borde del lago. Le dije que se equivocaba que yo no era voluntario y no sabía nada del evento, pero al parecer era el único europeo que había pasado por allí en los últimos días y claro blanco y en bañador = guiri. En un lugar sin cobertura dónde esperas voluntarios y va a haber un festival yo era como maná caído del cielo. Creo que les decepcione.

Enclave ideal para disfrutar de la tranquilidad, o de la música

Yo seguí con mi paseo y acabé dándome un baño en las frías aguas del lago. Mientras estaba allí no me pareció mala idea colaborar con unos brasileños simpáticos a organizar un festival en un sitio precioso. Luego recordé que no tenía ni ropa ni equipaje y ya no parecía tan buena idea.

Cristo os marca el camino

A lo largo del viaje llegué a estar en un estado físico bastante aceptable. Después de meses de adaptación a la altura subía los 200 metros de desnivel de la playa al pueblo como una cabra montesa. Las collas locales me preguntaban: “a vosotros no os cuesta”. Creo que a cualquier persona llegada del nivel del mar ese ascenso le resultaría difícil, incluso los locales las pasaban canutas, pero yo seguía mi ascenso como un jabato pasando a toda la orquesta con sus instrumentos.

Mezcla de dioses y ritos

Era extraño ver a una banda tan grande, músicos, instrumentos, … al final me ofrecí a ayudar subiendo teclados y trombones. Cuando ves a la gente saliendo del conservatorio piensas que siempre ha sido mejor tocar el violín que el contrabajo sobre todo si te desplazas en bici y si te gusta llevar falda. Cuando tienes que cargar tus instrumentos en una pendiente pronunciada odiarás profundamente al profesor que te aconsejó ese pesado mamotreto. Como soy buena gente, simpático y todo eso, además de que les saqué de una buena me invitaron al “concierto”.

El concierto en realidad era una concentración cristiana. En cuanto llegamos arriba se olvidaron un poco de mí, tampoco me importó porque desde aquel hostal en Ámsterdam nadie me había invitado a “unas conversaciones con Jesucristo”.

Así que la isla de la tranquilidad no lo era tanto, un montón de asociaciones religiosas haciendo un rito sincretista mezclando rock cristiano con danzas al dios Inti mientras se preparaba un festival tecno. No saqué fotos del evento porque me pareció algo privado.

Uno de contras de la profesión de fotógrafo o periodista es la necesidad de romper la intimidad de los demás, de tomar sin permiso un pedazo de sus almas para compartirlas con otras personas que no apreciarán el robo que has cometido. El respeto y la ética es algo muy personal y es siempre interpretable y discutible. En aquella ocasión decidí no romper ese vínculo ni tratar a los asistentes como una especie de zoo humano. Puede que si no hubiese compartido su sufrimiento y esfuerzo en la subida aquí tuvierais un reportaje de gente bailando como derviches mientras sonaban salmos con el ritmo de Johny Cash. En vez de eso tendréis que acudir a vuestra parroquia local para que os envíe de misioneros para poder experimentar de primera mano ese acontecimiento.

El sol no calienta igual bajo nuestros pies

Era el día del niño. Una de esas menores que venden baratijas hechas en china como si fuesen artesanía me pidió que le comprara algo, porque era el día del niño, porque no había vendido nada, porque se quería ir a casa a estudiar y porque era el único que hablaba español.

A mí se me rompió un poco el corazón. No me gusta comprar cosas en general, no apruebo el uso de niños como reclamo. Como abogado del diablo siempre se puede argumentar que complementan los ingresos de las familias. Sea como fuere acabé hablando con esta chica que tenía no más de 10 años. Ella me decía que todos los turistas se subían allí para ver atardecer y me hizo la siguiente pregunta.

– De donde venís, ¿no hay atardeceres?

Yo le intenté explicar sobre el paisaje, los contrastes, la luz, los colores, … sabía que era una excusa para mí mismo y que a ella no le importaba lo más mínimo, puede que nunca hubiese salido de aquella pequeña isla. Ella no apreciaba ese atardecer porque lo veía todos los días, mientras que gente venida de cualquier punto del globo se subía al mismo sitio recomendado en las guías para celebrarlo como si fuese fin de año en Times Square. Eso me hizo reflexionar sobre lo poco que valoramos lo que tenemos, viajar solo da mucho tiempo para pensar las cosas desde otra perspectiva.

Las nubes entorpecieron la entrada de luz

Puede que el atardecer más bello del mundo esté en las antípodas, el mejor café en Indonesia, la fiesta más divertida en Ibiza, las chicas más guapas en Brasil, … eso podría ser cierto, que lo dudo, pero creérnoslo no debería hacer que minusvaloremos lo que tenemos a la vuelta de la esquina. El barrio, la familia, los amigos, tu ciudad, … aprovechar el tiempo de calidad en nuestras vidas es fundamental para ser feliz y no acabar atrapados en esa quimera que son los 15 días en agosto.

Tres eran tres

Sean bienvenidos

Desde el embarcadero nos reciben seres mitológicos para subir los escalones de la escalera del inca. Cada paso que damos estamos más cerca de una fuente, como no del inca también. Esa fuente tiene tres caños con propiedades diferentes. Se supone que cada caño proviene de una parte diferente de la isla. Desafortunadamente uno de los chorros ha dejado de dar agua con lo cuál he perdido mi oportunidad de obtener tanto de la vida eterna como de la eterna juventud.

La fuente de los tres caños

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