Refugio de Fauna Silvestre Jacha Inti



Animales Sueltos

Señores visitantes, bienvenidos a este refugio donde viven varias especies de animales silvestres y entre ellos, monos sueltos. Para su bienestar y el de los animales, por favor, respeten unas reglas de comportamiento: no griten, no corran, dejen venir a los monos y no traten de agarrarles, tampoco les saquen con las manos cuando estén encima de ustedes, inclínense en algo (árbol, pared, escalera, …) para que bajen por sí mismos. Cualquier pregunta o ayuda, nuestros voluntarios están aquí para atenderles.

¡Les deseamos una buena visita!

La gerencia del Refugio de Fauna Silvestre Jacha Inti



Me encanta la ilusión del proyecto

Cuando era pequeño mis padres me llevaron al zoo de Madrid. Me dijeron que no nos gustó ver que los animales estuviesen en jaulas. Es cierto que es triste ver a animales que sufren en cautiverio, como el que tiene un Border Collie en un apartamento. No lo negaré, muchos animales no han nacido para estar confinados; como muchas personas, claro está.

Yo, sin embargo, poco recuerdo de aquella experiencia. Lo que transcendió a la posteridad es que una cabra se comió mi gorra, según otras fuentes fue una oveja o un camello. Sinceramente no lo recuerdo. Sí que podría recordar que yo quería acariciar, alimentar o hacer el mayor bien posible a ese animal mientras que ella (o él) lo único que quería era comer sin importar llevarse el cuero cabelludo de un niño de pocos años.

Esto debería haber sido una lección de vida. Los que seguís el blog sabéis que, aunque quiera escribir un libro de autoayuda, no creo que si realmente deseas algo el universo entero conspira para que eso suceda. Eso es mentira, por muy bonita que pudiera ser la prosa de Paulo Coelho. No puede haber deseos más puros que los que salen del alma de un niño, sin embargo, raramente se hacen realidad.

Hasta el año pasado no he vuelto a pisar un zoológico. Pensando que las palabras de mi madre eran ciertas. No puedo negar que no me gusta ver animales encerrados, también hay que dar por como por descontado que me gusta ver animales. Sobre el verdadero sentido conservacionista de los zoos sinceramente discrepo, la mayoría son entidades privadas que buscan un lucro económico. Desde el punto de vista social es complicado argumentar la necesidad de raptar un gorila en África y exhibirlo en Barcelona con dinero público.

Desde luego hay zoos y zoos: hay refugios de animales, reservas de la biosfera, circos, granjas y casas donde los bichos viven muy bien (o muy mal). Mis primos siempre han comentado que si existe la reencarnación elegirían ser animales en casa de mi madre. Otros argumentarán que los animales tienen que sobrevivir por sí mismos en la naturaleza que las mascotas son una aberración. Algo así como la ley de la selva, de la supervivencia del más fuerte. Si os dais cuenta el proceso evolutivo de muchas especies de animales se ha convertido en ser útil o simpático para el ser humano. Pensar que el caniche que come caviar en un sofá evoluciona del lobo nos debería hacer reflexionar hasta qué punto el ser humano transforma las leyes de la naturaleza.

Pasamos de entradas de blogs de viajes a divagaciones filosóficas. Os he de demostrar que todo está conectado. El transporte en ciertas zonas del mundo, como el Sahel, Mongolia o la España Vaciada no son sencillas, así que tenía una bola extra para disfrutar de Samaipata y no me apetecía coger un taxi. Por eso decidí acercarme a algo que Google llamaba “Refugio de Fauna Silvestre Jacha – Inti” o Zoológico el refugio. Los eufemismos y el poder de las palabras son importantes ¿Es un zoo, es un centro de recuperación o es un refugio?

Selfie postureo

Tras mi experiencia, y con riesgo a equivocarme, diría que un europeo que buscaba establecerse en América Latina vio el nicho de mercado en la construcción, con vistas de la explotación turística, de un pequeño parque con animales. Debido a la laxa legislación boliviana y el nulo pago de impuestos por una gran parte de estas iniciativas, hace que sea una buena oportunidad. Consigues algún que otro animal autóctono, algunos silvestres y otros a amaestrados, construyes unas jaulas y montas un servicio con cafetería y hostal. Es fácil conseguir voluntarios que quieran trabajar con animales, aunque sus labores diarias tengan que ver más con la hostelería, limpieza y mantenimiento. Es probable que me equivoque, pero es la impresión que me causó cuando estuve allí.

Vas provocando con esos vaqueros

Algunos pensarán que no estoy recomendando ni la existencia ni la visita a estos recintos. No malinterpreten mis palabras. Disfruté enormemente mi vista a Pairi Daiza al igual que saboreé con alegría mi tiempo en el refugio Jacha Inti. Los dos parques no pueden ser más diferentes, mientras que en el primero están haciendo obras para asemejarse a la primera película de Parque Jurásico, el segundo es tan amateur que nos podríamos sentir en la granja de un tío del pueblo. Tuve que esforzarme en encontrar a alguien para poder pagar la entrada, después no hay que decir que la visita la realicé en la más absoluta soledad. ¿Soledad? Miento, nada más entrar este pequeño Pumba se hizo amigo mío, aunque sea un Pecarí y no un cerdo salvaje.

Mi Pumba particular

El mono capuchino, si no me equivoco de raza, también estuvo detrás de mí hasta que en un momento, mientras departía con el ñandú sobre su dieta, se agarró a mi pierna. Yo diría que tenía intenciones lujuriosas con mi bota. Eso en España son no sé cuántos años de cárcel serán por abuso sexual, aunque no creo que esto llegue a juicio para dilucidar si hubo provocación. El caso es que tuve que llamar a los voluntarios para deshacerme de él. No es que los voluntarios me ayudasen, pero como un niño malcriado cuando oyó que llamaba a la autoridad se separó. Un rato después volvió a asaltarme en un rincón más oscuro de la choza de Tarzán, es increíble la fuerza que tiene estos bichos incluso en la cola. Tras mucho esfuerzo y un buen rato andando con un mono en la pierna conseguí separarme de él. La cara de desilusión, desengaño y decepción fue épica. Me hizo hasta sentir culpable.

Él nunca lo haría

Hay muchos otros animales sueltos, de hecho, la jaula de los loros tiene un montón de aberturas, hay alguno que no las encuentran para volver a entrar. El tucán procuró no arrancarme un dedo y picarme con cariño y otros monos venían pensando que repartía gominolas.

Cuando conseguí librarme de mi admirador mi primer colega vino a mí para que le rascase las orejas como si fuese un gato. Es muy difícil sentirse como Félix Rodríguez de la Fuente, se necesita tiempo y dedicación. Ser visitante o voluntario es mucho más sencillo, aunque la experiencia sea mucho menos intensa. Adiós Pumbita.

La cara de la auténtica felicidad, hasta parece que sonríe

Animales

  • Zona para alquilar caballos
  • Perros (con nombre)
  • Parabas
  • Tucán
  • Agutí
  • Conejos
  • Loros
  • Pecarí
  • Tejones
  • Gato montés
  • Monos
  • Ratas
  • Pavos
  • Patos
  • Entre Otros claro está

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