Siéntete como un Narco

Hostal El Encuentro

No siempre se acierta cuando sigues las votaciones y puntuaciones de las aplicaciones web. Llegando otra vez de noche a Cali, con su fama de ciudad peligrosa decidí coger un taxi hasta el Hostal Encuentro con una reserva desde el móvil. El chófer me llevó hasta allí con el sobreprecio turista, porque los taxímetros son para otros.

Cali (Colombia)

Las habitaciones y las instalaciones no eran gran cosa, pero la situación, unas preciosas vistas de la ciudad y, sobre todo, la amabilidad del dueño, hacen de este establecimiento un sitio agradable para sufrir el calor húmedo de esta ciudad colombiana.

Hostal Encuentro – Cali (Colombia)

El patrón del hostal me dio muchas indicaciones, como, por ejemplo, que no me preocupase de la seguridad en el barrio, como veis, no todas fueron acertadas. Por hechos que desconozco, puede que, relacionados con dar cierto glamur a un club de recreación, ser huésped del hostal te daba derecho a la entrada y disfrute de las instalaciones del Club Emcali. Por eso de poner pausa y dar un paso atrás para saltar más lejos decidí pasar una mañana allí descansando.

Club EMCALI

Me acerqué a este Club elitista andando, acostumbrado a las caminatas por los Andes no parecía que andar aquellos 5km representase un gran desafío. Ahí sí que acertó mi anfitrión, andar por carreteras sin arcén con el escaso respeto por la seguridad del prójimo que tienen los conductores en estas latitudes podría acabar en tragedia y era mejor idea coger un taxi.

Me acerqué a la entrada como aquel que se sabe fuera de sitio. Los que hemos nacido pobres, no nos convertimos en ricos por el hecho de tener dinero, supongo que es porque, aunque al cambio mis euros representen algo en Colombia, no dejo de ser un muerto de hambre. Sin embargo, mi estatus de turista hizo que en vez de la altivez que recibiría en un club elitista europeo me recibieran con cordialidad e incluso deferencia.

Club EMCALI – Cali (Colombia)

Como quería aprovechar la gratuidad (el que es pobre es pobre) acudí temprano, aunque lejos de la hora de apertura. Ni siquiera habían llegado todos los trabajadores y estaban aún poniendo a punto el lugar para los visitantes. Así que podía disfrutar el complejo tan solo con la compañía de un grupo de turistas escandinavas y la omnipresente presencia de guarda armada con fusil al hombro.

El Club Emcali lo invita a relajarse, divertirse, descansar, desestresarse, renovarse y encontrarse consigo mismo y los demás, es decir, reconstruirse periódicamente ciertas condiciones de la existencia humana individual y colectiva.

http://www.clubemcali.com

Señales y más señales

En un club así, con la sauna apagada, sin compañero para el tenis y sin amigos para deportes de balón, mis opciones pasaban por una piscina limpia para hacer largos. Así uno tras otro completé medio kilómetro de una sentada y varios a lo largo del día.

Un par de días después me di cuenta de que era una señal cuando pensé: «esta es la distancia que podría nadar hasta la playa en caso de naufragio». Quién sabe, puede que estuviese causando un efecto Pauli en mi mismo y mi sola presencia es la razón de la serie de casualidades improbables que desembocaron en «el incidente».

Buen Amor y Buena Muerte: no hay mejor suerte

El llamado efecto Pauli (más conocido como efecto demo en España) se refiere a las aparentemente misteriosas averías de los equipos técnicos, en presencia de determinadas personas. Fue bautizado con el nombre del físico teórico austriaco Wolfgang Ernst Pauli, en su honor, ya que en su presencia o cercanía, con frecuencia se averiaban los equipos.

Efecto Pauli

Plata o plomo

No descubrí hasta la vuelta que ese club había sido expropiado al otrora todopoderoso cártel de Cali. Eso daba a la guardia armada y al aspecto elitista decadente un aire de peligroso romanticismo, pensando que alguien como el famoso Pablo Escolar había disfrutado de esas mismas instalaciones.

y al séptimo día descansó

Cierto es, que desde que fue donado a la ciudad de Cali, el lujo de los sesenta se había convertido en un estilo decadente a medio camino entre lo hortera y lo cutre. Sin embargo, si acudís, podréis fantasear que la seguridad privada son vuestros sicarios y esa escopeta que cargan al hombro, que ya era vieja en los tiempos de Kunta Kinte, es para protegeros tanto del resto de narcos como de la policía. «¿Plata o plomo?», afortunadamente muchos de nosotros no tendremos que tomar esa decisión en la vida, al menos ese es mi deseo.

El cártel de Cali

Los colombianos lo pronuncian en agudo: «cartel». Es el nombre con el que la DEA (Administración para el control de Drogas de EE. UU.) bautizó a una organización criminal, encabezada por los hermanos Gilberto, Miguel Rodríguez Orejuela y Hélmer Herrera dedicada a la extorsión y al lucrativo tráfico de cocaína.

Pablo Escobar como mito pop

La sangrienta historia de esta sustancia en Colombia ni empieza ni termina en Pablo Escobar, un La sangrienta historia de esta sustancia en Colombia ni empieza ni termina en Pablo Escobar, un personaje ahora mitificado por la cultura pop. Si os gustó la serie Narcos, podéis probar con Pablo Escobar: el patrón del mal.

2 comentarios sobre “Siéntete como un Narco

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